Personas de éxito, negocios de éxito.
Modelo StartMomentum
Al transformar el comportamiento humano dentro de las organizaciones, podemos anticipar una serie de resultados beneficiosos, entre ellos, la creación de organizaciones y ecosistemas más saludables, reducción de los costos, disminución del ausentismo, reducción de la rotación de personal, aumento de la productividad, aumento del compromiso de los empleados y entornos más seguros.
El modelo StartMomentum consta de unas fases.
Conceptualización
La fase de conceptualización se ocupa de definir el problema en términos comportamentales del contexto en estudio. Para ello, es necesario identificar a la persona o grupo de personas implicadas en el problema, así como el comportamiento específico que se desea cambiar. En otras palabras, define el problema en términos comportamentales. Este proceso implica ir de lo general (el problema que se identifica inicialmente) a lo particular (el comportamiento objetivo que se busca cambiar mediante una intervención).
Diseño de la intervención
Para esta fase es importante entender que es fundamental comprender el contexto y crear un protocolo de intervención que se lleve a cabo a través de una metodología experimental utilizada para el diseño de intervenciones que promuevan el cambio de conducta y el trabajo en equipo. Durante esta fase se identifica, describe, clasifica y predice el comportamiento de una persona y/o grupos de personas. Es fundamental comprender las causas y efectos que influyen en el comportamiento y así desarrollar estrategias de intervención adecuadas.
Implementación de la intervención
La implementación del protocolo de intervención, el diseño de los tratamientos, la definición de las estrategias de evaluación, la selección de las barreras a abordar, la identificación de las posibles soluciones y la evaluación de los resultados son aspectos clave de este proceso. En esta fase se diseñan una serie de pasos para facilitar la transformación del comportamiento y mejorar el bienestar individual y organizacional. Este proceso implica una evaluación inicial, la formulación de un plan de intervención y, finalmente, una fase de seguimiento y evaluación continua.